La importancia de los animales y las plantas en la fabricación de escudos - Parte I: El lino

Originaria de las regiones de los ríos Nilo, Tigris y Éufrates, el cultivo de la planta “Linum usitatissimum” se remonta a Egipto, y fue la primera fibra vegetal empleada por el hombre. De color beige oscuro, resulta en una tela de alta calidad, compacta y suave, muy resistente a las roturas y de grandes propiedades y versatilidad, no superadas por ninguna fibra sintética. Empleado en la antigüedad tanto como para vestidos, trapos, manteles, vendas, sabanas, velas de barco... y recubrimiento de escudos. La fama del lino como tejido de calidad dura desde los principios de su cultivo en Egipto y fue el tejido preferido por las clases altas. De sus semillas también se extrae aceite, el famoso aceite de linaza, que puede ser empleado para impermeabilizar la madera, aglutinante para pintura, cosméticos, barnices etc...

Tejido

El proceso de creación del hilo de lino es largo. En primer lugar se arranca la planta, después se procede al ripado, proceso que elimina las semillas de la planta. Después viene la maceración del lino, para lo que se sumerge 9 días en el rio, para separar la fibra de la paja. Una vez seco, se le da con un mazo de madera para posteriormente pasarlo por el mazote, un rustico aparato de madera cuya función es romper la corteza exterior. Una vez hecho esto se eliminan las cascarillas, para después peinarlo en el rastrero y separar el lienzo de la estopa, quedándonos con el lienzo. Una vez refinada la materia prima, se enrolla en un huso, y poco a poco con los dedos y con ayuda de saliva, se va creando el hilo. Se emplea saliva en vez de agua, porque la saliva no pudre el lino. También puede colocarse el huso en una rueca e hilar ahí para así acelerar el proceso. Una vez creado el hilo se hace una madeja con él y se cuece con ceniza de roble y se lava. El hilo se podría blanquear o teñir ahora si se desea, o hacerlo después de haber tejido la tela en el telar.

 

El lino a diferencia de otras fibras tiene una particularidad: no pierde fibras a lo largo del tiempo ni con el uso, a diferencia por ejemplo, del algodón. Una tela de lino de buena calidad es muy resistente al desgaste, cualidad necesaria en un escudo, pues ha de protegernos con efectividad. También ofrece un mejor soporte para la pintura que la madera, el cuero o el fieltro, aparte que gracias a su flexibilidad, es más fácil cubrir un escudo con ella y no dejar pliegues al cubrir las tiras de refuerzo posteriores o el asa. Posiblemente en el mundo antiguo, el lino fuese el material más empleado para el recubrimiento de escudos debido a sus cualidades y a su menor precio respecto al cuero/piel y sus mejores características en relación al fieltro.

Aceite

Después del ripado de la planta de lino, nos encontramos con las semillas, que recogeremos y tamizaremos para eliminar piedras y ramitas después de su recogida del suelo. A continuación las lavaremos bien para eliminar la suciedad que hayan podido coger, después las dejamos secar. Una vez listas, se meten a una prensa. Esta las aplastara y comprimirá para extraer el aceite que contienen. A continuación, un listado de algunos los tipos de aceite de linaza que hay, y como se procesan:

 

Aceite de linaza puro: Para extraer aceite de linaza puro se prensan en frio, es decir, sin calentar las semillas y a una temperatura inferior a 45º. A continuación se decanta y se filtra. Con este sistema se extrae el aceite de mejor calidad.

Los aceites refinados se prensan al vapor junto con la adición de disolventes, técnica moderna introducida en el siglo XIX. Esto hace que se extraiga una mayor cantidad de aceite, pero siendo este de menor calidad ya que también se extraen impurezas que hay que eliminar. Tiene una mayor tendencia a producir arrugas si se emplea como aglutinante.

 

El aceite cocido (también conocido como Stand Oil) es aceite hervido en ausencia de aire a 300º al que se le añaden secativos. Esto permite que se conserve más tiempo y que se retrase su secado.

 

El aceite de linaza purificado se consigue mezclando el aceite puro con agua y metiéndolo en un frasco de cristal. Se cubren para que no entren impurezas pero si aire. Semanas después se filtra y se separa el agua del aceite. Este proceso lo polimeriza parcialmente, aparte de blanquearlo.

 

Cada aceite presenta diferentes propiedades, colores y tiempos de secado, siendo unos más aptos para una tarea que otros.

 

El contenido de aceite de la semilla ronda entre el 33-43% del peso de la semilla secada al aire. La calidad y cantidad del aceite depende del tipo de semilla, madurez, procedencia, temperatura del suelo, lluvias o la estación del año.

 

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