La importancia de los animales y las plantas en la fabricación de escudos - Parte II: El fieltro

El fieltro es un material textil no tejido, es decir, no surge del cruce entre trama y urdimbre, como si sucede en el lino. Se fabrica a partir de borra (la parte de menos calidad de la lana), lana, o pelos de diferentes animales. El fieltro se obtiene al someter a presión y vapor estos materiales para formar una lámina plana (que después puede someterse a más presión y vapor sobre un molde para adquirir otras formas). Originario de tiempos prehistóricos, se trata del primer material textil empleado por el hombre. Utilizada en sus inicios por tribus nómadas de Asia central, Rusia y Turquía, se cree que su descubrimiento pudo ser fortuito, al observar como al frotarse los animales contra los árboles, dejaban pelo enganchado y apelmazado, o bien por el bellón empleado en sus pantalones al montar a caballo, que debido a la presión y al sudor, crearían una tela fieltrada y compacta. Como apunte, recordemos que el lino fue la primera fibra vegetal, ser empleada.

Cómo se hace

El proceso de fabricación de fieltro es el siguiente: primeramente, se necesita la materia prima, por lo que será necesario esquilar ovejas o hacernos con el pelo de algún animal. Esto podría ser el pelo sobrante después del afeitado de las pieles, cuando se preparan para el proceso de curtido. Indistintamente de cual sea el origen de la materia prima, habrá que lavarla para eliminar la suciedad y las impurezas. En el caso de la lana, en el caso de hacer fieltro con borra, habrá previamente que separar la parte de buena calidad de la mala, quedándonos con la borra (mala) y dejando la buena para otras tareas.

 

Una vez hecho esto, sobre una base de tela de lino grueso (o pieles) se extiende una capa en vertical, y después sobre esta, otra capa en horizontal. Se humecta la fibra con abundante agua hasta que la fibra este empapada. Ahora se coloca una capa de tela sobre ella (o si nuestra tela base es grande y nos sobra, volteamos ese sobrante sobre ella) y presionamos para que el agua quede bien distribuida y de paso compactar un poco la fibra. Ahora quitamos la capa de tela que previamente habíamos colocado encima, y con la tela de la base, la vamos enrollando. Se amasa suavemente durante un buen rato, asegurándonos que lo hacemos de forma pareja para dejarlo uniforme. Una vez terminado lo desenrollamos y dejamos secar, y ya lo tendremos listo. Si queremos un fieltro más grueso, solo tendremos que apilar más capas, siguiendo la pauta de antes: una capa en un sentido, otra en otro.

Las características del fieltro es que es barato, fácil y rápido de fabricar, moldeable y ligero. También era un buen aislante contra el frio y el viento, y aguantaba bien la lluvia y el fuego, al contrario del lino. Por contra es un material bastante endeble, de poca resistencia que puede descomponerse fácilmente al estirarlo o someterle a fuerzas. Por lo tanto aunque su uso en la fabricación de escudos es factible, no es la mejor opción, a no ser que económicamente no se pueda disponer de más dinero para un mejor recubrimiento. También hay que tener en cuenta que es un material grueso por naturaleza, más que el lino, aunque esto dependerá obviamente de cuanto material se haya apelmazado para su fabricación. Un ejemplo del empleo de fieltro en un escudo lo vemos en el escudo de Al-Fayum en Egipto, que estaba revestido con fieltro y cosido por los bordes para impedir que se despegara. A pesar de ser un material menos idóneo que el lino para fortalecer nuestro escudo, sigue siendo mejor opción que no usar nada, y su bajo peso en relación al volumen, no lo hacen tan mala opción.

 

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