La importancia de los animales y las plantas en la fabricación de escudos - Parte III: Piel y cuero

Crudo o curtido, el cuero fue el primer elemento empleado por el ser humano para vestir y protegerse de las inclemencias del tiempo. Se la denomina piel cuando esta cruda, es decir, no curtida, y cuero cuando ya se ha sometido al proceso de curtido. Empleado tanto para revestir ambas caras del escudo como para cantearlo, la piel cruda es una buena opción. El cuero curtido puede emplearse para realizar una funda protectora para nuestro escudo, para poder transportarlo durante las marchas y protegerlo de las inclemencias del tiempo, o si lleva un tahalí.

 

Aunque caro por naturaleza, la piel cruda no requiere de grandes o complicados medios para su empleo, y una vez disponemos de la materia prima (la piel fresca recién arrancada) transformarlo en algo usable para nuestro escudo es relativamente fácil y rápido, al contrario de por ejemplo el lino. La piel cruda es muy dura y resistente, y de fácil empleo para cantear un escudo; solo hace falta mojar y cortar para tener el canteado listo, luego cosemos y trabajo terminado.

Piel y cuero

El proceso se inicia desollando un animal. Eliminamos los restos de carnaza de la parte interior y la lavamos para eliminar restos de tierra, sangre y demás sustancias. También podemos eliminar el pelo afeitándola, si se desea. Colocamos la piel bien tensa en un bastidor, y la secamos por salazón. Al día siguiente se elimina la sal y se deja al aire otro día o dos. Una vez seca se les puede zurrar con un mazo de madera para ablandarla y que quede un poco menos acartonada, dotándola de más flexibilidad. Si queremos usar esta piel para nuestro escudo, tal solo tendremos que mojarla para que se vuelva flexible y poder trabajar con ella. Al secarse, volverá a recuperar su dureza y rigidez.

 

Por contra, si decidimos curtirlas también hay varios sistemas. Se pueden curtir con los sesos del animal, aceites de pescado, resinas, alumbre, vegetal... En el caso del curtido vegetal, que fue el tipo de curtido más extendido hasta el inicio de la industria química y los curtidos al cromo, se parte de la piel seca, tal como se ha descrito en el párrafo anterior. Se dejan 3 días en agua para ablandarlos y limpiarlos de sal, después se pasan a otro estanque y se dejan otros 3 días con el estanque lleno de agua y cal. Una vez al día se remueven. Para eliminar el exceso de cal se deja otros 3 días en otro tanque hasta que esté limpio. Ahora en un nuevo tanque se coloca una pequeña cantidad de corteza molida (cuanta más alta sea la concentración de tanino, mejor) para dar color al cuero. Una vez teñido se añade una fuerte carga de corteza y se remueve 3 veces al día durante 3 días. Ahora lo sacamos y cuando seque, estará listo nuestro cuero.

La piel cruda también tiene otra finalidad, y esta es la fabricación de pegamento. No todas las pieles son iguales ya que tienen distintas propiedades, haciendo unas más aptas para una tarea que para otra. La piel de conejo debido a su flexibilidad es más apropiada para encolar la tela o cuero del escudo al cuerpo de madera, así como para su empleo como aglutinante para la fabricación de pinturas. Por contra su poder de adherencia no es tan alto como el de otras pieles o pegamentos, pero es más que suficiente para esta tarea. La piel de vaca es mejor empleada en el encolado de la madera de nuestro escudo, ya que es un pegamento con un gran poder de adherencia, pero no es tan flexible como el pegamento de piel de conejo. La sustancia que hace que un pegamento pegue es el colágeno que contiene la piel.

Cola de piel

El proceso para la preparación de pegamento de piel no es largo en pasos, pero si en tiempo. En primer lugar se necesita desollar al animal, también extraeremos los tendones y las orejas, por su alto contenido en colágeno. Se eliminan los restos de carne de la piel y se afeita bien, después se lava todo con una mezcla de agua con cal, y se aclara. Una vez hecho esto metemos todo en unas grandes ollas al baño María con agua. Se deja cocer sin que el agua hierva, removiendo con frecuencia para que no se queme y hasta que observemos que la consistencia de la mezcla es la idónea (esto puede llevar hasta 12 horas). A continuación se cuela para eliminar los restos no disueltos. Ahora nuestro pegamento está listo. Si no lo vamos a usar ahora, se deja enfriar, por ejemplo, en unos moldes. A partir de ahí vamos cogiendo según se necesite. Es posible que al menos parte del pegamento fabricado con pieles se hubiera fabricado con sobrantes, patas, pieles rotas, orejas, pezuñas etc, dejando las buenas para otras industrias. Al fin de cuentas, si vamos a deshacer la piel, nos da igual si esta entera o fragmentada. Este tipo de pegamentos debido a sus características aúnan una serie de ventajas y desventajas:

 

Ventajas:

  • Fácilmente reparable. Si ha quedado mal encolado o necesitas realizar una reparación, tan solo aplicando calor en la zona se desencolara.
  • Es bastante limpio. A diferencia de las colas modernas actuales, este tipo de pegamentos se limpian fácilmente mientras aun estén gelatinosos, no dejando manchas en la madera.
  • Duraderos. Al menos se pueden conservar una vez procesados en escamas o placas para su posterior utilización durante mucho tiempo, siempre y cuando no sea un ambiente húmedo. Esto es, antes de su utilización.

 

Desventajas:

  • Lentos de procesar. Es necesario un proceso bastante laborioso para extraer y refinar el pegamento.
  • Requiere planificación. Hay que dejar hidratando las escamas o placas en agua previamente.
  • Tiempo de secado. Generalmente esto es una desventaja, ya que hay que ser muy rápidos en su aplicación y tener el pegamento y el fuego lo más cerca posible de donde vayamos a aplicar la cola. Sin embargo para algunos trabajos permite avanzar muy rápido, al tener tiempos de secado áapidos.
  • No es reutilizable, en parte. Si se prepara pegamento en exceso, se puede volver a calentar a la vez siguiente, pero no es recomendable hacer esto de ser posible, y menos más de una vez. Recalentar las cosas no es bueno.
  • Dificultad. A diferencia de otros pegamentos fríos antiguos (y los actuales) debido a los tiempos de secado y preparación hacen más difícil su uso y aplicación.

Este tipo de pegamentos tiene varias características (al igual que el de huesos), y es que son pegamentos calientes, es decir, solo pegan cuando están calientes, y secan al enfriar. Por eso es necesarios calentarlos al baño María. Otra característica que puede resultar muy útil dependiendo que se vaya a fabricar, es su reversibilidad. Si queremos desencolar algo tan solo tenemos que calentarlo para separar las piezas y así poder realizar una reparación. También son pegamentos que no manchan mucho la madera, siempre y cuando eliminemos los sobrantes cuando aún esta gelatinoso. Por contra su aplicación es bastante complicada al secarse en cuestión de unos pocos segundos, lo que obliga a tener las piezas preparadas de antemano y pensar muy bien como lo vamos a hacer. También aplica al caso de la pintura realizada con cola de conejo, no hay tiempo para arreglos ni florituras, y sea lo que sea, hemos de tener el pegamento constantemente a fuego débil mientras lo vayamos a usar, y estar nosotros bien cerca de él, si no perderemos valiosos segundos en los que el pegamento de nuestra brocha/pincel se esté enfriando.

 

También podéis leer los artículos relacionados “La importancia de la tela en los escudos”, “Mis conclusiones sobre la pintura a base de cola de conejo

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