Fuentes colorantes en la antiguedad (I-X)

Recopilación de los 10 primeros mini artículos sobre los pigmentos en la antigüedad. Esta recopilación habla sobre los pigmentos de: limonita, cinabrio, crisocola, hematita roja, azurita, limonita calcinada, cardenillo,  malaquita, creta y Cerussa (blanco de plomo).

Limonita (I)

La limonita pertenece al grupo de los ocres o pigmentos tierra. Mezcla de diversos óxidos de hierro, se la considera más una roca que un mineral, al contrario de la goethita o la lepidocrocita, ambas englobadas dentro del término limonita.

 

Abundante en la naturaleza, la limonita fue una importante fuente de pigmento amarillo-pardo desde tiempos prehistóricos. Tiene un gran poder cubriente y opaco como todos los óxidos de hierro. Su porcentaje de hierro ronda el 60%, su dureza oscila entre los 5-5,5 en la escala Mohs siendo su densidad entre los 3,6- 4,4g/cm3.

 

Cinabrio (II)

El cinabrio o cinabrita resulta en un color bermellón de gran intensidad, aunque el color puede variar en función de la cantidad de impurezas que presente. Muy apreciado como pigmento en Roma, hay testimonio de su uso en la Villa de los Misterios, en Pompeya. El cinabrio tiende a ennegrecerse con la exposición a la luz, por lo que los artistas antiguos solían darle veladuras de granza/rubia Tinctorum para evitarlo. 


Hay constancia de su sintetización a manos árabes a base de mercurio y azufre entorno a los siglos VIII-IX. Está compuesto en un 85% de mercurio y un 15% de azufre, por lo que es un pigmento bastante toxico.

Crisocola (III)

Perteneciente al grupo de los silicatos, la crisocola es un silicato de cobre hidratado. Su color varía entre un verde ligeramente azulado y el azul-verdoso más cercano al turquesa por lo que su tonalidad se encuentra entre la azurita y la malaquita. Es un mineral blando y poco duro, común en los depósitos secundarios de mineral de cobre.

 


Como pigmento fue muy conocido, teniendo constancia de su empleo por los egipcios desde la XII dinastía (1980-1790 a.C). Es bastante estable a la luz, por lo que su color no se ve alterado, pero se descompone por los ácidos, álcalis y el calor.

Hematita roja (IIII)

La hematita u oligisto es un mineral común y abundante. Compuesto en un 70% de hierro es el principal mineral usado para la obtención de hierro. Su dureza oscila entre los 5,5-6,5 en la escala Mohs, junto con una densidad media de 5,28 g/cm3.

 


Su variedad roja fue empleada como pigmento rojo desde tiempos prehistóricos, siendo uno de los pigmentos más antiguos conocidos, teniendo constancia de su uso en las cuevas de Altamira, hace 15.000 años. La hematita pertenece al grupo de los ocres, compuestos a base de óxidos de hierro, pigmentos muy conocidos por su opacidad, estabilidad y resistencia a la luz. Su color varía entre los marrones-pardos y los rojos.

Azurita (V)

También denominada malaquita azul, la azurita es un mineral de cobre perteneciente al grupo de los carbonatos. Generalmente suele encontrarse en los yacimientos junto con malaquita, crisocola y cuprita. Principal fuente de azul de origen mineral, fue ocasionalmente usada desde antiguo, y ampliamente durante época medieval convirtiéndose en el pigmento azul más importante, debido a que la manufactura del azul egipcio cayó en desuso.

 


Como pigmento tiene un característico color azul (a veces ligeramente verdoso), siendo a veces empleado como sustituto del lapislázuli, pigmento mucho más raro y costoso. Es un pigmento transparente y no del todo estable, con el tiempo tiende a oxidarse convirtiéndose en malaquita, lo que lo torna de un color verde.

Limonita II (VI)

Además de pigmento amarillo, a partir de roca de limonita también se puede obtener pigmento rojo. El procedimiento es simple, basta con introducir la limonita en el fuego de por ejemplo, una hoguera. El calor del fuego y el tiempo terminaran transformando la limonita volviéndola roja, evaporando el agua que contenía en el proceso. Luego solo resta moler y tamizar el pigmento. Las propiedades del pigmento son idénticas a las de la limonita o la hematita roja que se haya en estado natural.

Cardenillo (VII)

También llamado verdigrís, el cardenillo se forma sobre superficies con aleación de cobre, sea cobre puro, latón o bronce. Generalmente la composición del cardenillo es acetato de cobre con óxidos e hidróxidos de cobre. Fue muy usado desde la antigüedad hasta el barroco, siendo originalmente empleado por los griegos. Existen diversas fórmulas para obtener cardenillo, una de ellas descrita por Plinio (posiblemente Plinio el viejo).

 


Su color es un azul verdoso similar al turquesa, aunque es bastante inestable y suele oscilar entre ambos tonos. Presenta sus mejores propiedades en la pintura al óleo, a diferencia de otros medios. El pigmento es moderadamente toxico, transparente y con una saturación media. 

Malaquita (VIII)

La malaquita es un mineral secundario de cobre perteneciente al grupo de los carbonatos. Generalmente se encuentra al aire libre, en depósitos oxidados, por lo que suele ser indicativos de yacimientos de cobre, al igual que la azurita. Como mineral exhibe una dureza de entre 3,5-4 lo que no lo hace especialmente duro, y una densidad de 3,75-3,95 gr/cm3.

 


Aparte de emplearse como mena de cobre, la malaquita también se emplea como pigmento, dando un color que oscila entre un verde ligeramente azulado, y el verde azulado similar a la esmeralda. Es un pigmento translucido, y se recomienda no molerlo muy finamente ya que pierde su brillo. El pigmento de malaquita no ve alterado con el paso del tiempo al contrario que la azurita, pero tampoco es excepcionalmente estable a la luz.

Creta (VIIII)

Las cretas son un pigmento empleado desde la prehistoria. Compuestas hasta en un 99% de carbonato cálcico se pueden extraer de 2 fuentes distintas: minerales y animales. En primer lugar, como fuentes minerales podemos extraerla de la calcita o diatomita, rocas sedimentarias formadas por la sedimentación de conchas de pequeños organismos marinos. En su origen animal se extrae moliendo y filtrando conchas de moluscos, que están compuestas de forma casi absoluta de carbonato cálcico.

 


Como pigmentos son de un color blanco y poco cubrientes, por el contrario, son estables a la luz. Suelen emplearse como imprimación más que como pigmento, sin embargo debido a que son bastante translucidos son útiles para engordar pigmentos y crear más cantidad. También sirve para aclarar los colores para que no sean tan oscuros.

Cerussa (X)

También llamado Albayalde, la Cerussa fue un pigmento artificial cuya atribución se debe a Teofrasto, alumno de Aristóteles. Para su preparación se partía de plomo metálico al que se sumergía en vinagre. Esto formaba una capa blanca sobre el plomo que se raspaba y pulverizaba. Este pigmento es un carbonato básico de plomo, por lo que es muy denso y toxico, sin embargo, una vez seca la pintura, su toxicidad se ve reducida en gran medida.

 

Es de un color blanco ligeramente rojizo y bastante translucido. Tiende a oscurecerse con el tiempo, salvo en la pintura al óleo, donde el aceite lo aísla del aire impidiendo que se vuelva negro.